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Nov 04

LEMA 55. VIVE Y DEJA VIVIR

PERDONA A LOS DEMAS Y DEJALOS SER

Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.

Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo…Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entre las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación.

¿Enojado con Dios? Son tus creencias de lo que debería hacer Dios, las que te lastiman. Dios jamás ofende ni daña a nadie.

Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar. Si se pierde una, el hábito se desarma. El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las ‘ofensas’.
Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan. Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás.

Una novela que no tiene nada que ver con la realidad. También, las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior. Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas. Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su `inventario’. Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió. Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes. ¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.

Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año con año.

¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años?
Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia. Una de las mayores fuentes de ofensas, es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que debe hacer y te dice ‘no’, creas resentimientos por partida doble. Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías. Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es. Y es un círculo vicioso. Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos.

Déjalos ser! nadie te pertenece.

Cuando los colonos americanos querían comprarles sus tierras a los Pieles Rojas, estos les contestaron ‘¿Comprar nuestras tierras? ¡Si no nos pertenecen! Ni el fulgor de las aguas, ni el aire, ni nuestros hermanos los búfalos a los cuales sólo cazamos para sobrevivir. Es una idea completamente desconocida para nosotros’.
Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, tus amigos o parejas te pertenecen. Es como el fulgor de las aguas o el aire. No los puedes comprar. No los puedes separar. No son tuyos. Sólo los puedes disfrutar como parte de la naturaleza. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Sólo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.

Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir. Entonces ¿Cómo puedo perdonar?

1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA va a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.

2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.

3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.

4) Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5) La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja perfectos. Es un concepto creado por la mente humana que a un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, Sol, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Sólo a un nivel intelectual. En la realidad JAMAS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez sólo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres o no piensan como tú. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.

6) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.

7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de porque lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.

8) A la luz del corto período de vida que tenemos, sólo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.

9) Es natural pasar por un período de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquítate) con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.
Y como dirían los Beatles, Let it be! Deja al mundo ser. Y déjate ser a ti también.

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como tolerar la opinion de los demas

Cómo comprender los pensamientos de los demás y respetar sus puntos de vista a pesar de que estemos en desacuerdo y estemos tentados de querer cambiar su opinión

1

Busca para comprender los diferentes puntos de vista. Antes de intentar cambiar el punto de vista u opinión de otra persona, piensa que vienen de lugares diferentes, han crecido con otro tipo diferente de personas y que puede que piensen de ese modo debido a su cultura, religión o creencias generales heredadas de sus padres o amigos.

2

Piensa en cuales serían tus creencias si hubieras sido criado en ese lugar.Imagina que eres una persona de ciudad y estás escuchando a alguien que se ha criado en el campo, lejos de la ciudad. Después de escucharle, piensa “¿qué pasaría si yo hubiese sido criado en el campo?”

3

Nunca digas que la otra persona está equivocada basándote en tus ideas.Tus ideas pueden ser tan correctas como las suyas. Por ejemplo, como cristiano, tú crees que tu pensamiento está bien y el de los musulmanes no, y viceversa. Al final puede que los dos estén bien o no.

4

Busca una manera para aprender de las opiniones de los demás y educarte a ti mismo para meditar sobre si tus ideas son correctas. Puede que estés seguro de algo y tengas miedo de admitir que quizá estés equivocado.

5

Ten paciencia. Cuando otra persona diga algo muy incorrecto, sé paciente y, en lugar de imponer tu idea, responde con argumentos razonables sobre por qué está equivocado. Por ejemplo, una persona que no gana dinero de una manera legal o ética, o no tenga suerte encontrando un trabajo decente, puede justificarse por ser pobre, pero puedes darle motivos por los que se equivoca. Confronta a una persona que roba preguntándole cómo se sentiría si le robasen.

 

aprender a argumentar, a dar razones y no el conocido porque si, porque lo digo yo, eso lo dice una persona cuando no tiene mas argumentos

6

Evita la arrogancia y cabezonería. Los divorcios, pérdidas de trabajo, fin de amistades y otras circunstancias similares ocurren, a veces, como consecuencia de no escuchar y estar demasiado concentrado en tus opiniones. Puede que no te guste algo, pero no por eso va a dejar de gustar a los demás.

7

Respeta. Si otra persona no es reciproca con tu amabilidad o trata de cambiar tus opiniones, defiende tu punto de vista con respeto, indicando que tú también respetas su punto de vista.

8

Elusión. Si la otra persona insiste en hacer que su opinión sea un hecho y te trate de una manera poco respetuosa, aléjate y deja que pase el tiempo para que se relaje. Si persiste en hacer lo mismo, lo mejor es que lo evites. Si no puedes evitar a esa persona porque es un compañero de trabajo, defiende tus derechos, pero no seas tan inmaduro como él.

  • Si los dos decidís finalizar una discusión de manera respetuosa, evita sacar el tema en futuras conversaciones.

 

9, Piensa. ¿Está teniendo éxito tu manera de pensar; o es tu manera de pensar la que está ralentizando el éxito en tu vida? Si es lo segundo lo que ocurre, considera buscar a personas con otras opiniones para que te ayuden.

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Vivir en sociedad ha traído muchas ventajas para el ser humano: es más fácil protegerse de los peligros, el trabajo se puede dividir entre más personas y hasta podemos regular las conductas de los demás (incentivando lo bueno y censurando lo malo). Sin embargo, es este proceso de regular las conductas de los demás lo que ha propiciado que nos afecte en demasía la opinión de aquellos que nos rodean.

¿Cómo sucede esto? Sencillo: desde pequeños aprendemos que la aprobación de los demás es ‘buena’, porque nos hace sentir orgullosos; mientras que la desaprobación es ‘mala’, porque nos hace sentir avergonzados. Mi pequeña hermana, por ejemplo, se siente muy orgullosa cuando mi madre la elogia y la premia por ser una estudiante sobresaliente; por el contrario, se siente muy avergonzada cuando la castigan por estar utilizando la computadora muy tarde de la noche. De esta manera, ella está aprendiendo que para sentirse orgullosa de sí misma debe buscar la aprobación de los demás, y que para no sentirse culpable o avergonzada debe evitar su desaprobación.

Y ese aprendizaje que mi hermana está teniendo, muchos adultos lo llevan al extremo y ahí es cuando se crean algunos desequilibrios. Son muchas las personas que dejan de ser ellas mismas, sólo para complacer a los demás y conseguir su aprobación. Yo conozco el caso de un joven que, desando estudiar música, empezó a estudiar Ingeniería Industrial porque sus padres le decían que esa carrera le dejaría más dinero… En un principio, él cedió ante su deseo de ser aprobado por sus padres, pero luego (¡y gracias a Dios que lo hizo!) se dio cuenta de que era él quien trabajaría como ingeniero industrial (y no sus padres) y terminó cambiándose a la carrera que en verdad deseaba.

Así mismo, muchas veces uno deja de hacer lo que quiere o deja de ser uno mismo, sólo por el temor al “qué dirán” o a la desaprobación. Y en las ocasiones en que somos desaprobados por alguien, tendemos a sentirnos sumamente culpables o avergonzados… Y esto, claramente, no es saludable para nosotros.

¿Cuál es la solución?

En primer lugar, debemos entender que muchas de las cosas que la gente dice son sólo sus opiniones. El hecho de que alguien nos desapruebe o critique por algo (digamos, por ejemplo, porque no somos muy inteligentes o porque seamos feos), no quiere decir que realmente seamos así. Para esa persona, yo puedo ser tonto y feo, pero para otra puedo ser justamente lo contrario.

Por lo tanto, la próxima vez que alguien nos desapruebe, no tomemos lo que dice como una Verdad Absoluta, sino como una simple opinión… Evaluemos si lo que dice tiene algo de verdad y, si lo consideramos así, cambiemos lo que tengamos que cambiar, pero sin sentirnos culpables o avergonzados porque nos hayamos equivocado.

En la medida en que interpretamos lo que dicen los demás como meras opiniones, nos dejamos de sentir culpables o avergonzados frente a los comentarios negativos. Pero, al mismo tiempo, nos tomamos el tiempo de evaluar qué tanta verdad tienen los comentarios, y así determinamos lo que debemos de cambiar y lo que no, siempre sin ningún tipo de presión o culpabilidad. Y esta forma de ver las cosas nos puede acercar más a la felicidad, que el estar viviendo para agradar a los demás y conseguir su aprobación.

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Tu vida tiene una fecha de caducidad, siendo así no la desperdicies viviendo la vida de otras personas. No la desperdicies en el chisme, en el rencor, en la pelea, en la justificación, en la tristeza, en el ataque, en la venganza. Valora el poco o mucho tiempo que tengas de vida y VIVE.

Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.
Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo…Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entre las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación.

¿Enojado con Dios? Son tus creencias de lo que debería hacer Dios, las que te lastiman. Dios jamás ofende ni daña a nadie.

Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar. Si se pierde una, el hábito se desarma. El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las ‘ofensas’.
Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan. Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás.

Una novela que no tiene nada que ver con la realidad. También, las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior. Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas. Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su `inventario’. Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió. Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes. ¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.

Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año con año.

¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años?
Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia. Una de las mayores fuentes de ofensas, es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que debe hacer y te dice ‘no’, creas resentimientos por partida doble. Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías. Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es. Y es un círculo vicioso. Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos.

Déjalos ser! nadie te pertenece.

Cuando los colonos americanos querían comprarles sus tierras a los Pieles Rojas, estos les contestaron ‘¿Comprar nuestras tierras? ¡Si no nos pertenecen! Ni el fulgor de las aguas, ni el aire, ni nuestros hermanos los búfalos a los cuales sólo cazamos para sobrevivir. Es una idea completamente desconocida para nosotros’.
Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, tus amigos o parejas te pertenecen. Es como el fulgor de las aguas o el aire. No los puedes comprar. No los puedes separar. No son tuyos. Sólo los puedes disfrutar como parte de la naturaleza. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Sólo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.

Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir. Entonces ¿Cómo puedo perdonar?

1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA va a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.

2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.

3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.

4) Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5) La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja perfectos. Es un concepto creado por la mente humana que a un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, Sol, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Sólo a un nivel intelectual. En la realidad JAMAS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez sólo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres o no piensan como tú. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.

6) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.

7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de porque lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.

8) A la luz del corto período de vida que tenemos, sólo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.

9) Es natural pasar por un período de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquítate) con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.

Deja al mundo ser. Y déjate ser a ti también.

“No le pongas atención a las cosas que hacen o dejan de hacer los demás, … presta atención a lo que tu haces o dejas de hacer ” Enseñanzas de Buddha.

LA NIÑA Y EL ACRÓBATA

Era una niña de ojos grandes como lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que ella recordara, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos hospitalarios de la India. Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por un largo palo que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de riesgos.
Por eso, el hombre le indicó a la niña:
–Amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, yo me ocupe de lo que tú estás haciendo y tú de lo que estoy haciendo yo.
De ese modo no correremos peligro, pequeña.
Pero la niña, clavando sus ojos enormes y expresivos en los de su compañero, replicó:
–No, Babu, eso no es lo acertado. Yo me ocuparé de mí y tú te ocuparás de ti, y así, estando cada uno muy pendiente de lo que uno mismo hace, evitaremos cualquier accidente.

*El Maestro dice: Permanece vigilante de ti y libra tus propias batallas en lugar de intervenir en las de otros. Atento de ti mismo, así avanzarás seguro por la vía hacia la Liberación definitiva.

 

Para empezar a poner en practica el concepto: “vivir y dejar vivir”, debemos encarar este hecho: Hay personas en AA y en todas partes, que dicen cosas  con las que nosotros no estamos de acuerdo, o hacen cosas que no nos gustan. El aprender a vivir con las diferencias es esencial para nuestra comodidad. Es exactamente en esos casos cuando hemos encontrado la extrema utilidad de decirnos a nosotros mismos, ” vive y deja vivir”

Una antigua leyenda decia que ninguno de nosotros deberia criticar a otro hasta cuando hubiesemos caminado un kilometro con los zapatos de esa persona. Este sabio consejo nos puede dar una mayor comprension de los seres humanos que son nuestros semejantes. El ponerlo en practica nos hace sentir mucho mejor que cuando estamos irritados.

“dejar vivir”, si. Pero algunos de nosotros creemos que es de mucho valor la primera parte del refran: “Vivir”

Cuando hemos encontrado las formas de gozar completamente nuestra propia vida, tenemos la felicidad de dejar que los demas vivan en la forma que deseen. Si nuestras propias vidas son interesantes y productivas, realmente no tenemos impulso o deseo de hallar las faltas en los demas o preocuparnos de la forma como actuan.

por mi codependencia, muchas veces quiero manipular mediante consejos, sermones,  quejas, suplicas, no dejar hablar, interrumpir, no escuchar.

En verdad el Codependiente no vive ni deja vivir a nadie que se encuentre a su alrededor.  Quiere controlar, se vuelve perfeccionista, se cree una víctima, sufre, llora, se enoja, manipula para lograr lo que cree es lo correcto y sentirse satisfecho.  A pesar de todo este aparente control sigue sufriendo, creando crisis, no se siente feliz y no deja a los demás vivir en paz.  Como code es duro oir esto, pero solo estando en recuperación he podido aceptarlo y pensar que debo cambiar.  Fueron muchas las veces que mi familia me dijo lo difícil que era vivir conmigo y sin mi por el amor que me tienen, pero estando code activa no lo entendía, me sentía la víctima y que no me querían.
Aplicar este Lema nos aleja del falso control, de las crisis “buscadas”, nos hace pensar en nosotros y lo que debemos hacer por nuestros medios.

Vive tranquilo y deja vivir en paz a los demás nos dice este Lema.  Hasta la fecha por más que hemos tratado de cambiar el pensamiento y la actitud de otra persona es inútil, lo comprueban tantos meses y años de infructuosa lucha por querer lograrlo. Seguir en este empeño es negación de la realidad y mucha Codependencia.       Hay que reconocer que no tenemos el poder de cambiar a nadie y que solo podemos cambiar a nuestro yo.
Muy a menudo hacemos cosas que no queremos,  decimos lo que no queremos, lloramos cuando queremos reir, hablamos y hablamos cuando debemos callar, etc., preguntémonos,  ¿Si es difícil dominarnos a nosotros mismos,  cómo queremos dominar a los demás?

Mi vida me pertenece, mis seres queridos no, puedo orientarlos, sugerirles, dominarlos tal vez momentáneamente, pero no puedo ni debo querer vivir sus vidas.  Todos tienen derecho a tomar sus propias decisiones, adquirir sus propias experiencias, lograr sus triunfos y derrotas, tener sus propósito en la vida ya que no son robots que reciben ordenes y comandos.

Si tenemos un falimiar con problemas, el querer su bienestar no nos da el poder de querer controlarlo,  si Dios nos dio el libre albedrío, ¿Quiénes somos nosotros para quitarlo?.  Es duro, muy duro soltarlos, pero al dejarlos libres no mueren, seguro cargaran con sus problemas y solo entoces al hacerse responsables de sí mismos, reconsideraran si vale la pena seguir por ese camino o cambiar de rumbo y buscar un grupo de autoayuda.  El resolverles todas las cosas a nuestro ser querido  centro de nuestra obsesión,  solo atrasa su tiempo para recuperarse, lo hará cuando toque su fondo, sea su decisión y  con ayuda de su PS y no nuestra.  Igual nosotros decidimos cambiar por decisión propia.

Ayudar insanamente a otros perpetúa la dependencia hacia ellos y como sus bastones de apoyo perdemos nuestra individualidad, espiritualidad, amigos, metas, vida, volviéndonos caparazones, seres sin nada por dentro viendo una vida que no nos pertenece.

Nuestro destino es vivir, ser felices, estar tranquilos, gozar nuestros triunfos, superar nuestros retos,  tristezas, problemas, y ser mas agradables viviendo en la forma que queramos  lo mejor posible.  Demos el derecho a los demás de pensar diferente a nosotros siendo más humildes sin creernos mas inteligentes o listos y dejando la criticadera.

Hoy es el día de no inmiscuirnos en problemas ajenos, no creernos saber lo que otro tiene que hacer, no  tratar de moldearlos a nuestra  imagen y semejanza, no creernos  tener la verdad absoluta, no creer saber lo que ellos piensa o necesitan, dejarlos ser ellos mismos y orar para que ellos  también nos dejen vivir nuestra propia vida.

 

QUE ES VIVIR :

Vivir la vida es crear, es tomar deciciones, es elegir la actitud con la que quieres vivir, es aprender en cada cisrcustancia, es superar los errroes que hemos cometido y que comenteremos, y como decía Agnes de Mille y ” vivir es una manea de no estar seguro, de no saber que viene ahora ni como”.

vivir no es respirar, estoy aprendiendo a vivir realmente. No dejar que las cosas pasen, sino hacer que pasen

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